¿Separar el fondo sube la foto? No
Separar motivo se ejecuta en el navegador que ya tienes abierto. Los píxeles no pasan por un servidor de ReadyIMG. No hay inicio de sesión, ni registro, ni un servidor de cuentas esperando imágenes. Pulsas empezar, este equipo calcula un archivo nuevo y lo descargas tú.
Así que la foto no se sube a ReadyIMG. Lo que envíes después es la copia descargada. El original sigue en su carpeta, salvo que lo muevas, lo reemplaces o lo borres tú.
La foto se queda en este equipo. Lo que descargas es un PNG transparente que acaba de generar este equipo.
La primera vez llega un modelo
La primera vez que abres este paso, el navegador descarga un modelo de detección desde el editor del modelo y lo guarda en la caché de este equipo. Ese archivo sirve para separar primer plano y fondo. No es tu foto. El cálculo sigue aquí y el modelo solo decide por dónde va el borde.
La descarga del modelo y tu imagen son dos cosas distintas. El sentido va del editor a tu navegador, la imagen no vuelve por el camino contrario. Por eso una primera vez que usa la red no es lo mismo que una foto subida. Calcular la detección en local cuesta esa descarga y te ahorra entregar un original antes. En la caché queda el archivo del modelo, no tu imagen.
Solo dos cosas salen a la red
Al abrir la página, la visita la cuenta 51.LA. Lo que se cuenta es que alguien abrió una página, no un archivo de imagen, y el contador no sabe qué imagen pusiste. El mismo límite está escrito en Cómo se tratan los archivos.
La otra es el modelo de arriba. Fuera de esos dos casos, separar el fondo no tiene motivo para mandar la imagen a calcular a otro sitio. Decir que el ordenador entero está sin conexión sería falso. Decir que la imagen no se sube a ReadyIMG se sostiene.
Por la red van un recuento y un modelo. El archivo de imagen no está entre ellos.
Lo que vuelve es un PNG transparente
La salida de este paso es siempre PNG, porque solo el PNG conserva el canal alfa. Quitado el fondo, el espacio alrededor del motivo queda vacío, no blanco. Sobre una página oscura o encima de otra foto, el borde no arrastra un halo claro. Estos PNG suelen pesar más que el JPG de partida, porque la zona vacía también ocupa. Antes de enviarlo, pásalo por Reducir archivo manteniendo el formato y la transparencia no se rellena. No lo termines convirtiendo a JPG: ese paso pinta color en los píxeles vacíos.
Este paso trabaja solo con la imagen que tienes delante. Cargar cuarenta archivos es cosa de los pasos por lotes; un recorte se revisa borde a borde, no esperes que una carpeta salga entera de una vez.
Si el borde queda sucio, pincel
Un contorno detectado automáticamente no acierta siempre. Pelo suelto, un pañuelo translúcido, un puño parecido al color del fondo suelen guardar un resto. Con el pincel borras ese fondo sobrante. Pintas sobre el resultado descargado, el original no se toca.
A veces el cálculo falla. La página no finge que salió bien: te propone pintar tú para marcar el motivo. Quien promete un resultado limpio en cada imagen exagera. Este paso da un punto de partida y las últimas pinceladas son tuyas.
Tres miradas antes de enviar
- ¿Queda un borde del fondo antiguo alrededor del motivo? En una página oscura se ve al instante.
- ¿La zona que debe ser transparente está vacía de verdad y no rellena de blanco?
- Lo que descargaste es un archivo nuevo. ¿El original sigue donde estaba?
Hay algo que se olvida: la cola vive solo dentro de esta visita. Si recargas o cierras la pestaña, lo que no hayas descargado se pierde. Descarga primero, sigue después.
El orden ahorra trabajo
Fija el encuadre antes de recortar y todo es más fácil. Con el motivo ya en el centro hay menos superficie que clasificar y el borde se revisa antes. Cambia el tamaño después: la transparencia se mantiene y el borde no se emborrona con un segundo muestreo.
Si aún no hay nada cargado, vuelve al taller y suelta la imagen, luego abre Separar motivo. Para comprobar a dónde va un archivo, lee la página sobre cómo se tratan los archivos.